Y para mi, tu inefable cariño hace que me conviertas los días nublados a través de tus atenciones en un arco iris de colores.
Según pasaban los días ibas ocupando una parte de mi interior poblandolo de alborozo. Y sin apenas danos cuenta nos hemos encontrado abrazadas bajo el palio de una amistad que resplandece en todos los confines dibujando pinceladas de sueños e ilusiones.
* * Mi estimada Rosamari, estamos juntas tomando unas infusiones donde la transparencia del contenido que hay en las tazas es la misma que han bañado nuestros sentimientos. Partiendo de la dulzura del entendimiento con aromas de respeto y sabores de admiración como buenas amigas que viajando por este vertiginoso mundo virtual nos hemos encontrado, con la posibilidad de algún día fundirnos en un sincero y real abrazo para cerrarle las puertas a la monotonía del tiempo.
Ahora viene lo más importante... Que es decirte gracias y me quedo cortisima por la entrada dedicada al día de mi santo, llenando el espacio de joyas de afecto que atesoran lo que tu alma siente y tu mano escribe.